Algo más que decir

Quien pierde... gana.

Estoy harto de los medios poemas, de vomitar absurdos con retórica que no dicen absolutamente nada y tragarme con poca saliva el te quiero que se me encalla en la garganta.
Voy a ensayarlo para cuando te tenga frente a mí, pero sé que tus ojos verdes prenderán la mecha que va hasta mi pecho y allí, a ciento veinte latidos por minuto, se inmolaran las palabras provocándome la afonía asumible de un ser como yo, medio poeta medio imbécil, que sólo sabe escribir tristezas porque la felicidad le asusta, tanto como la soledad en medio de las calles de Cracovia en las que el invierno nazi cala la chaqueta gris y hace tiritar de miedo.
Voy a quemar hasta el último cartucho para no caducarme en tu vida y ser como la niña vestida de rojo que se tatúa en las retinas...
No quiero pensar, sólo quiero sacarte a pasear por las aceras de asfalto malherido hasta que el sol se caiga del cielo y dejar a un lado los amores indigestos que dejan resaca de azúcar y dolor de rutina, ojos rojos y escarcha en las pestañas y cuando la luna salga a la intemperie, volar por los aires hasta tu cama y enamorarme de tu espalda, atrincherarme entre tus piernas como un loco altruista que te regala la vida a cambio de la sonrisa de tu cara, esa que dice que acabas de tocar el cielo.
Y mientras te escribo, sé que voy al límite sin chaleco salvavidas, sin armas ni frases a tu altura, es mi puta manía de creerme inmortal y creer que todo se puede escribir por más inmasticable que parezca. Y puede que pierda y me vapuleen palabras frías de tu boca, que todo esto te parezca una ruina emocional de un desequilibrado bipolar, que de lejos te dice que te quiere y de cerca, tartamudea como un escéptico sentimental que nunca sabe que decir cuando me miras a los ojos... puede que te pierda, en base a la metafísica frase de "que los soñadores siempre pierden" pero habré ganado en locura, suficiente para huir, que como he leído por ahí, es igual que ir a buscarte.

... ¿cómo te digo?

... si por más que intente sacarme la torpeza y hacerme un guión que acabe con un te quiero, lo único que consigo es mirarte y emborronar los alrededores hasta dejarte nítido en medio de este mundo. No sé si habrán palabras suficientes o bastaría con enseñarte mi piel cuando me miras o tal vez si acercas tu oído a mi pecho mi corazón diga lo que mi boca no dice.
Lo mismo no hace falta decir para que entiendas y ya sepas que me he saltado el stop y los pasos con precaución, que me reí de la señal de peligro y he tumbado unas cuantas vallas, que ya no hay nada que me detenga y que sólo dejaré la dirección que me lleva a ti cuando la luz de tus ojos se me apague.
¿Cómo voy a decirte que me tiembla el suelo cuando acercas tus labios a los míos y que reconstruyo el paraíso perdido con los ojos cerrados?, ¿cómo te digo que me pierdo en tu cuerpo y que sólo me encuentro abrazada a ti, que no hay más placer que sentirte latir a mi lado y decir mi nombre a sílabas partidas?.
No sé cómo voy a decirlo si me quedo sin voz frente a ti porque se me olvida aunque lleve notas en las palmas de las manos... si cuando me encuentro con tu mirada se me olvida el resto del mundo y a mi cuerpo, se le escapa el alma.

... nunca más se abrazan.

La puerta siempre se quedó abierta, tú allí y yo aquí, supongo que todo ese tiempo esperé a que volvieras, hinchándome de nostalgia y estrellándome una y otra vez en el vacío del que tan llena se quedó mi vida.
Esperé tanto y lo hice a tan a menudo, que a veces pienso que en el trayecto desde aquel diciembre hasta hoy, he ido dejando las alegrías en la cuneta manchadas de asfalto mientras sin pena ni gloria se consumía ese tiempo que pareciera estar dispuesto a tragárselo todo.
Agujeros y más agujeros...
Cada tarde te seguía esperando exhalando el humo del porvenir perfecto, me lo he ido fumando a caladas lentas, y cuando casi me he quemado los dedos lo he lanzado contra el por vivir.
He dejado de esperarte, porque tal vez, tú hayas estado haciendo lo mismo... esperarme al otro lado de ese agujero... y dos que siempre se esperan nunca más se abrazan...

He tenido que reírme...

... cuando mi pequeño duende me decía:
- Vé tú mamá, que yo te cubro.
Ojalá! hijo mío fuera tan fácil y al prender la luz, mi miedo se fuera igual que el tuyo.

Me Dueles. J.L.Garbayo.

... cada instante... cada noche...

Esto soy yo

Esta noche, mientras la luna revuelve mareas, yo me revuelvo la vida buscando una salida apostillando esta locura de no tenerte teniéndote.
Deberías saber que me pierdo en las formas y en las palabras que se alían con la torpeza de los significados que yo quiero darles, para dejarme decir poco o casi nada de cuanto quisiera decir y caigo en la amplitud del haber dicho de más que ahora me traba los pies y las manos y me ata la lengua a mil latidos en silencio mientras se consume la euforia.
Y tal vez estas no sean las formas, ni estas las palabras, tal vez incluso necesites leer dos veces para que te des cuenta que detrás estoy yo, que delante sólo me importas tú y que lo que le estoy pidiendo a la vida es la formula de la libertad para recalcular coeficientes y elevar sin límites mi dominador común... y que luego sigan las cuentas... y que no valga la inconsciencia para ser consciente que hay días sin réplica y noches infumables sin tu presencia.
Deberíamos estar avivando el carbón, en vez de mirar de lejos los primeros rescoldos...
Podría prometerte contar las estrellas para ti, incluso arrancarle un pedazo a la luna para regalartelo en una noche de pasión desmedida, podría intentar atrapar la espuma de la olas del mar y detener la marea para que el agua llegue a tus pies, pero entonces dejaría ser yo para convertirme en alguna variante de yonki de venas rotas a base en inyectarse ilusiones inalcanzables que acaban por convertirse en humo.
Podría contarte historietas de triunfos y batallas ganadas, podría regalarte el mundo desde otro punto de vista para que las miserias de las que todos formamos parte no te rocen pero para eso me haría falta un pijama elástico, una capa a la espalda y haber nacido muy por encima de los 5o.ooo pies, detener el giro de la tierra y reestructurar la historia de la humanidad.
Podría... pero prefiero ofrecerte lo que soy, los 5o kilos de estructura sobre los que me sostengo y este corazón sorprendido que llevo en el pecho que ha aprendido a sonreír a base de verte sonreír a ti.

Cinco segundos

Hoy me desperté pensando en ti, hace algo más cuarenta minutos y desde entonces llevo dibujada una sonrisa en la cara que me recuerda frente al espejo que no he dejado de hacerlo, es mi inconsciencia la que se llena de ti. Es como si aquel instante en que sonreíste delante de mí me hubiera atrapado en una historia de cinco segundos, una secuencia feliz que se eleva sobre mi cabeza desde dentro de mi estómago.
He sido una inconsciente, eso es lo que pienso cuando miro tu fotografía, pero una décima de segundo más tarde vuelve esa sonrisa que ya no sé si es tuya o es mía, y convierte las indecisiones en el naufragio de las imposibilidades mientras levanto la bandera blanca de mis guerras perdidas quedándome frente a ti sin más armadura que mi piel.
Son cinco segundos de dirección prohibida, de ascenso vertiginoso y caía libre...
Te miro, te miro una vez más antes de pasar la página pero siempre vuelvo, vuelvo porque ahí está tu sonrisa para atraparme de nuevo y hacer que me salte las reglas y convertirme en un kamicace sin retorno.
Puede que haga un trato con el diablo, si dios no me concede cada día cinco segundos para pensarte, puede que me niegue al futuro sin el brillo de tu risa... puede que redireccione el presente hacia el límite de tus labios... puede que incluso pause un latido para respetar tu tiempo en mi tiempo y morir cinco segundos si fuera necesario.
Puestos a pedir, quiero cinco segundos para vivirte en una secuencia sin tregua, cinco segundos para sonreírte, cinco más para que me sonrías, cinco para besarte y cinco para pensarte, siempre poder pensar en ti.

Tenías razón

Mi reloj sigue marcando las seis y veinte de la tarde, ese fue el momento en que se partió nuestro mundo, desde entonces hasta hoy no ha marcado ni un solo segundo. Han pasado días, no sé cuantos, pero sí suficientes para echarte de menos.
Aquella tarde, mientras tú te ibas intenté poner orden en las musarañas que miraba contigo cuando mirábamos al vacío y recoger medianamente mi vida. Qué era orden y qué era desorden fue algo en lo que nunca nos pusimos de acuerdo. Me gustaba ver tus libros organizados por tamaños aunque no te lo dijera mientras el cajón de tu escritorio vomitaba comics pasados de fecha.
Nunca me había dado cuenta de lo grande que esta casa hasta que cerraste la puerta en el minuto veinte, no dije "mi casa" porque sigue siendo nuestra. Te has dejado la sonrisa colgada en las pareces y las últimas gotas de perfume que prenden de tu albornoz se resisten a perder su esencia.
No, no tenía nada que decir por más que ahora me agarre a un día de más de esos que tampoco dicen nada, y si lo hubiera tenido ya no era el momento porque el silencio gris que llenaba nuestro ambiente hacía mucho más ruido que las palabras, tanto que ni siquiera escuché tu adiós antes de irte.
Sí, quería que te fueras, quería que te fueras para poder escuchar fuerte la música que tú detestabas y que retumbaran las paredes, pero hoy sé que el "always" es mentira por más bonito que suene, ya da igual porque tú no estás, lo único que pretendía no era molestarte sino que escucharas en vez de refunfuñar y que cuando me miraras, una sonrisa te dijera que lo que decía esa canción era lo que yo quería decirte, sólo que no encontraba las palabras.
Llueve... decías que en los días de lluvia el desorden es menos desorden, y por eso subías las persianas. Hoy cada cosa está en su sitio pero el caos en que dejaste mi vida no se aclara por más que abra ventanas, tenía que haberte recordado que te llevaras los planes que teníamos, las promesas y los sueños que ideamos con los ojos abiertos, no les encuentro sitio y están tirados por todos lados. He llenado los cajones de tu mesita de noche con las ilusiones y con las velas a medio gastar, tendría que quemarlas, prenderlas hasta que se les acabara la mecha. Tus medios poemas siguen cogiendo polvo en mi memoria.
Eran las seis y veinte y sólo te llevaste las cosas que no cuentan. En el pico de la mesa aún está tu anillo, junto a las flores secas que nunca te gustaron y que has colocado con esmero mil veces, sé que sí pero se te olvidó decírmelo.
Todo está muy vacío sin ti, tendría que haberme ido contigo y haber dejado sola esta maldita casa que no deja de decir que no estás, sí, tendría que haberme ido en el minuto veinte y haberlo dejado todo impregnado del gris. Pero ya es tarde, es tarde porque me ha dado tiempo a echarte de menos y ahora por más que me recuerde que no tenía nada que decirte siempre pienso que hubiera valido la pena haber dicho algunas cosas de más, tendría que haberte dicho que te quería, que adoraba esa forma de sonreír que se comía todas las palabras, tendría que haberte dicho que mi vida, jodidamente, convertida en un caos por tu culpa, era un paraíso en el que nada había de más ni de menos, que me encantaba verte con lo pantalones caídos aunque pusiera cara de disgusto y que me daba igual que los cristales se mojaran porque tenías razón, el desorden es menos desorden en los días de lluvia.


En Primera Persona

Siente

... hasta que el alma baile.

El Discípulo. Oscar Wilde.

Cuando murió Narciso, el remanso de su placer se trocó de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, y llegaron llorando a través de los bosques las ninfas de las montañas, las oréades, para consolar al remanso con su canto.
Y cuando vieron que el remanso se había trocado de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, soltaron las verdes trenzas de sus cabellos y gritando al remanso le dijeron:
-No nos sorprende que hagas un duelo tal por Narciso, tan hermoso como era.
-¿Era hermoso Narciso? -dijo el remanso.
-¿Quién había de saberlo mejor que tú? -respondieron las ninfas-. A nosotras siempre nos desdeñaba, pero a ti te cortejaba, y solía recostarse en tus orillas e inclinarse a mirarte, y en el espejo de tus aguas reflejaba gustoso su belleza.
Y el remanso respondió:
-Pero yo amaba a Narciso porque, cuando recostado en mis orillas se inclinaba a mirarme, en el espejo de sus ojos veía mi propia belleza reflejada.



Como una bandera roja al fondo del campo.




Solo estás... tú y el campo...

Fija fuertemente tu objetivo y no lo pierdas ni un segundo de vista... solo hay manera de llegar a él y es... que él también te elija...

Nietzsche

Con una voz potente es imposible pensar cosas sutiles.

Shhhhhhhhhhhhhh...

Ideario

Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido, las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas, las frases que están hechas, los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo a conquistar la Tierra y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden klennex en los pasos de cebra, los que enferman de cáncer y los que sólo son simples marionetas.
Me aplasta la hermosura de los cuerpos perfectos, las sirenas que ululan en las noches de fiesta, los códigos de barras, el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico y tanto sinsentido, parado frente al mar mientras que el mundo gira.

Francisco M. Ortega Palomares

Presencia

Esta presencia
tuya...
sombra reclinada
en mi silencio
sobre mi hombro
desnudo...

Agua que se despeña
por mi cuerpo,
resucitado
y manso,
encabritado
y loco...

Esta presencia
ausente tuya
que me ahoga...
que me mata
despacio
y me lacera...
dolor amado
vivificado
en llanto y esperanza...

Esta presencia
limpia tuya.
De cristal
y de sol inmaculado.
De humedad
y saliva derramada...

Esta presencia
tuya.
Violencia dulce
cobijando mi espalda
y mi garganta...

Mi garganta...
sin pronunciar tu nombre...

Del poemario Alma Abierta de Ángela Becerra.

¿Qué pasará entonces?

Los hombres viven obsesionados por la inmensidad de lo eterno. Por eso nos preguntamos: ¿tendrán eco nuestros actos con el devenir de los siglos?, ¿recordarán nuestros nombres los que no nos conocieron cuando ya no estemos?, ¿se preguntaran quienes éramos?, ¿la valentía que demostramos en la batalla o lo apasionados que fuimos en el amor?... (De la película Troya)

... del amor

No lo permitas...


Hermann Hesse

“Caminó por la renuncia a través del pensamiento, vaciando su mente de toda imaginación. Aprendió a caminar por estos y muchos otros senderos. Mil veces abandonó su Yo; durante horas y días permaneció en el No Ser. Pero, aunque los caminos se alejaban de su Yo, su final conducía siempre de nuevo hacia el Yo”…

Muero por los ojos

Dicen que por la boca muere el pez, pero Yo, muero por los ojos.



Come, Reza, Ama

Solamente TÚ

Cuando para todo hay un solo significado...


Nietzsche

Antiguamente, los filósofos temían a los sentidos.
¿No habremos olvidado demasiado ese temor?

de la libertad

Supongo, que a la libertad podríamos aplicarle todas las acepciones que queramos siempre que no violen los derechos, la dignidad y la libertades de otros... mi pregunta entonces es ... somos libres, pero ¿hasta donde?.
Es que en la tarde de ayer, ha habido un momento en el que realmente me he sentido libre hablando con "alguien", tal vez, la complicidad que nos lleva de la mano hace los menesteres necesarios para darse esas determinadas situaciones, que no son tantas.
Hablo de la total libertad para expresarse y para ser, porque aquí es en donde entran las contradicciones.  ¿Y si siendo realmente como eres entras en conflicto con alguna de las condiciones?.
He repasado el término, "LIBERTAD", que además de ser una palabra preciosa por su forma, admite en ella misma las contradicciones...

5. f. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.
8. f. Contravención desenfrenada de las leyes y buenas costumbres.

Entiendo entonces que  se puede ser libre de maneras diferentes. Estemos más o menos de acuerdo, para mi, la libertad es la capacidad del ser humano para obrar según sus propios principios, dejando la base ética que nos han impuesto un poco aparcada, en juicio a su moral.
Y es que lo mismo, lo que para unos es LIBERTAD para otros no deja de ser un jaula estrecha que impide volar... igualmente la libertad esté tan mal entendida, que en donde unos la ven, otros vean impudicia y liviandad.

Pero como es nuestro derecho... seamos libres como sepamos serlo.


Del Perdón


¿De qué sirve el perdón para el que nada tiene que perdonar?

Si hay alguien sobre la faz de la tierra, capaz de perdonarte, ese eres... TÚ MISMO.

Empezar... el 2011, antes de que cuente diez.

El 2011... IMPRESIONANTE... puedo recordar cuando hablar del 2000 parecía una "odisea en el espacio"... y llegó... y DE QUÉ MANERA!!!... haciendo balance, la década del 2000 al 2010, sin dudas... ha sido intensa, grandes cambios, grandes descubrimientos... empezar y acabar...
Si pudiera reproducir esas postales, las que tengo grabadas en la memoria...
... desde mis ojos...
Los suyos...
Un adiós y una bienvenida...
Una bocanada de aire nuevo.
Aquel vestido blanco una tarde de agosto...
El 6 de un frío noviembre, unos ojos chiquitos mirándome por primera vez... mi vida en su vida...  la calma y el triunfo anudados a sus manitas...
Siguiéndole un 22 caluroso de septiembre, en las que un terremoto con muchas ganas de venir al mundo se saltaba las fechas, y me rompía los esquemas con unos ojos gigantes negros... Ese día, entendí que se puede amar a dos personas de la misma manera y a la vez.
Después muchos momentos, más... menos intensos...  viviendo, a mi manera, viendo como el tiempo, cada vez,  va más deprisa...
Otra vez sus ojos...
Así de comienzo a final de una década...
Aún sabiendo que el tiempo correrá más deprisa, voy a echar el reloj al agua... y voy a mirarme en los espejos en los que me quiero ver y a los que dejé de asomarme. Sé que suena a propósitos de año nuevo, pero estos son de DÉCADA nueva... y digo yo, tendrán más valor.

FELIZ 2011,
Os dejo una canción que un buen amigo mío me regaló a empezar el año... ANTES DE QUE CUENTE DIEZ...