Algo más que decir

... nunca más se abrazan.

La puerta siempre se quedó abierta, tú allí y yo aquí, supongo que todo ese tiempo esperé a que volvieras, hinchándome de nostalgia y estrellándome una y otra vez en el vacío del que tan llena se quedó mi vida.
Esperé tanto y lo hice a tan a menudo, que a veces pienso que en el trayecto desde aquel diciembre hasta hoy, he ido dejando las alegrías en la cuneta manchadas de asfalto mientras sin pena ni gloria se consumía ese tiempo que pareciera estar dispuesto a tragárselo todo.
Agujeros y más agujeros...
Cada tarde te seguía esperando exhalando el humo del porvenir perfecto, me lo he ido fumando a caladas lentas, y cuando casi me he quemado los dedos lo he lanzado contra el por vivir.
He dejado de esperarte, porque tal vez, tú hayas estado haciendo lo mismo... esperarme al otro lado de ese agujero... y dos que siempre se esperan nunca más se abrazan...

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