Algo más que decir

Ruina a medias

Decías que te gustaban los pueblos abandonados y que las ruinas contenían magia. Te inquietaba saber qué habría pasado allí y decías que cada casa a medio caer era como una cicatriz sin suturar en mitad de un cuerpo que clama una vida más, sin embargo jamás has vuelto a pasear por mí. Decías tantas cosas de todas esas ruinas y dices tan poco de mí, ojalá pudiera derrumbarme a medias para que volvieras, aunque solo fuera para admirar el desastre y yo pudiera verte con los ojos brillantes y la cabeza llena de sueños. Me gustaba verte con los pies llenos de polvo y con la sonrisa tan llena de luz, se veía tan fácil caminar entre todas aquellas piedras a través de ti, sin embargo, me es imposible abrirme paso entre los escombros de este templo en el solo te adoraba a ti.  Solo pienso en lo bonito que era verte amanecer y robarte las sábanas, que me miraras con cara de "ven, y abrázame" y yo me despeñara en el contorno de tus labios, mi único destino era correr de un lado a otro al alcance de tus ojos y acabar llenándote los brazos conmigo.
Era increíblemente apasionante descifrar un mapa en busca de la ruta más difícil para después atravesarte a besos y recorrer el universo entero en una décima de segundo. Se han debido romper los caminos de iban de ti a mí, o tal vez hayan sido encriptados con un código secreto que nadie sabe, ni siquiera yo, porque por más que te busco no me encuentro. Ojalá volvieras porque ahora tengo todas las ruinas dentro de mí, soy como uno de aquellos pueblos abandonados con las casas caídas, y también guardo una historia a medias, de medias ruinas, medio tú y de medio yo.




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